El pibe de 17 años entró a jugar en la Bombonera en los últimos quince del segundo tiempo y lo hizo con mucha autoridad. Marcó presencia, pidió la pelota y lideró contrataques que por la ineficacia no terminaron en goles. Sin embargo, luego del partido, el volante se tomó un tiempo para pasar por el River Camp.
Aunque Mastantuono esté con el plantel profesional, no deja de ser un pibe de 17 años. Luego del Superclásico, donde jugó los últimos quince minutos, pasó por el River Camp y aprovechó a reencontrarse con sus antiguos técnicos de las divisiones inferiores.
Además, el volante ofensivo fue a apoyar a las juveniles del Millonario. Hace unos meses que el futbolista irrumpió en la primera de River pero es categoría 2007 y su talento de tan pequeño le permitió saltar con el equipo profesional.
Si algo tiene Franco Mastantuono es personalidad y carácter. Si bien es un pibe de 17 años, y todavía tiene un potencial enorme, no se puede discutir su temperamento para jugar al fútbol, con ganas de jugar todo el tiempo y de tener la pelota y hacer jugar al equipo.





