River Plate se posiciona con la mirada puesta en el año 2026. Lejos de esperar hasta el mes del cierre del mercado de pases, la institución acelera con ideas en carpeta, perfiles definidos y un mapa de necesidades. Dentro de esa hoja de ruta, aparece un nombre concreto desde el fútbol argentino: un lateral izquierdo de Unión que se ha erigido como figura en su club y que los hinchas ya consideran “prioridad” para reforzar River. Este interés simboliza la nueva filosofía: incorporar jóvenes con proyección y que puedan adaptarse rápidamente al ritmo del club.
El jugador en cuestión tiene 22 años, es de Santa Fe, mide cerca de 1,70 m y ha mostrado aptitudes tanto para defender como para atacar desde la banda. En su club actual mantiene contrato hasta diciembre de 2028, lo cual complica un poco la negociación, pero también demuestra que Unión lo considera un activo importante. River deberá decidir si lanza una oferta temprana o espera para negociar con más margen. De todos modos, la moción está clara: apostar al talento de dentro del país, con conocimiento del medio, y reducir los riesgos que implican incorporaciones internacionales tardías.
Técnicamente hablando, el aporte esperado del jugador va más allá del perfil defensivo: se busca que aporte recorrido, precisión en los cruces, avance por la banda y capacidad de generar juego ofensivo complementario. En un equipo que ya sabe lo que es pelear por títulos y competencias exigentes, esa dualidad juega a favor. Además, al ser un jugador joven, su valor de reventa y proyección internacional también suma a la ecuación del negocio deportivo.
En síntesis, River busca adelantarse, fijar piezas clave antes de que aumenten los costos y no dejar forzada la respuesta para el final del mercado. La afición ya empezó a vislumbrar la llegada de este lateral de Unión como primer paso concreto hacia un recambio significativo. ¿Será él el primero de varios? El plan está en marcha, y la operación, aunque aún no oficial, ya genera ruido.





