La temporada del Millonario estuvo marcada por refuerzos fallidos, sequías goleadoras y resultados decepcionantes que explican un año sin alegrías.
El 2025 de River Plate quedará en la memoria de los hinchas como uno de los más irregulares y frustrantes de los últimos años, con una serie de hechos negativos que pasaron desapercibidos pero que explican la falta de rumbo deportivo. La temporada estuvo marcada por incorporaciones que no rindieron como se esperaba y decisiones tácticas que no dieron frutos.
Una de las rachas que más preocupó fue la sequía de goles durante los primeros tiempos de varios encuentros, que incluyó una serie de 12 partidos consecutivos sin convertir en 45 minutos, un número que pocos hubieran imaginado en el club de Núñez.
Además, algunos jugadores llegaron con expectativas altas y terminaron sin aportar lo esperado, lo que sumado a formaciones insólitas y juveniles inexpertos usados como parches profundizó la percepción de un año desaprovechado para el equipo dirigido por Marcelo Gallardo.





