Tras su primer partido de la temporada, River mostró señales positivas en lo futbolístico y consolidó un nuevo liderazgo en el vestuario.
Luego del estreno de temporada, River Plate dejó sensaciones mixtas pero alentadoras, con momentos de fútbol asociado que entusiasmaron a los hinchas. El equipo mostró atisbos de un funcionamiento más fluido, con un mayor protagonismo colectivo en el traslado y posesión del balón.
En el vestuario, se percibe un cambio generacional en el liderazgo. Varios futbolistas jóvenes tomaron la posta al lado de referentes históricos, conformando un grupo que busca equilibrar carácter y técnica en la convivencia diaria.
Los primeros días de trabajo y los minutos jugados en el estreno reflejan que el cuerpo técnico apuesta por consolidar una identidad clara: presión alta, circulación rápida y verticalidad sin perder orden defensivo.





