Hace cuatro décadas, River Plate y Argentinos Juniors protagonizaron uno de los partidos más memorables del fútbol argentino, un vibrante 5-4 con nueve goles que quedó grabado para siempre en la memoria de los hinchas.
El encuentro, disputado en el estadio Monumental, fue un espectáculo de principio a fin, con llegadas constantes, cambios de ritmo y emociones que se sucedieron sin pausa. Ambos equipos apostaron al ataque y ofrecieron un juego abierto que convirtió a la tarde en una verdadera fiesta futbolera.
Entre las grandes figuras se destacó Enzo Francescoli, autor de una actuación sobresaliente que trascendió el resultado. Su nivel fue tan alto que recibió una calificación insólita para la época, un reconocimiento excepcional que reflejó la dimensión de su rendimiento.
Con el paso del tiempo, aquel River-Argentinos se consolidó como un símbolo del fútbol argentino ofensivo y espectacular. No solo por la cantidad de goles, sino por la calidad del juego y las individualidades que le dieron forma a una jornada irrepetible.





