El traspaso del delantero paraguayo al «Xeneize» genera un ingreso inesperado en las arcas de Núñez debido a los porcentajes de plusvalía y derechos de formación.
El sorpresivo pase de Adam Bareiro de San Lorenzo a Boca Juniors no solo sacudió el mercado de pases por la rivalidad entre los clubes involucrados, sino que también tuvo un impacto directo en la tesorería de River Plate. Aunque el atacante no vestía la camiseta «Millonaria», una serie de cláusulas firmadas en convenios anteriores permiten que el club de Núñez perciba una parte de la transacción.
Según los detalles de la operación, River recibirá una cifra cercana a los 600.000 dólares. Este monto se desglosa principalmente a través de un mecanismo de solidaridad y un porcentaje de plusvalía que el club conservaba tras negociaciones previas que involucraron al jugador en mercados pasados. Para la dirigencia encabezada por Jorge Brito, se trata de un ingreso neto «limpio» que no estaba contemplado en el presupuesto inicial del semestre.
La transferencia se cerró en una cifra global que ronda los 4.5 millones de dólares. El pago que recibirá River se ejecutará de forma automática una vez que la AFA y la FIFA validen la transferencia internacional de los fondos, lo que representa un alivio financiero adicional para el club en medio de sus propias búsquedas de refuerzos.





