La dirigencia de River Plate cerró una operación estratégica al concretar la venta de Jeremías Ledesma a Rosario Central. Tras un ciclo donde el ex-Cádiz no logró desplazar a un Franco Armani inamovible, el club de Núñez decidió que lo más conveniente era una salida definitiva en lugar de un préstamo.
Para el equipo de Marcelo Gallardo, este movimiento permite descomprimir un plantel con dos arqueros de primer nivel que competían por un solo puesto, evitando posibles focos de conflicto por la falta de minutos de «Conan». Con Armani reafirmado como el capitán y referente absoluto bajo los tres palos, River se desprende de un contrato alto y se enfoca en buscar un suplente de perfil más joven o de menor costo operativo, manteniendo la armonía en el vestuario de cara a los desafíos de la temporada.





