El Pincha llegó a un paso de su quinta Copa Libertadores gracias a un proceso que combina jugadores históricos, experimentados y chicos de las inferiores con refuerzos accesibles.
Estudiantes de La Plata no llegó a esta instancia de la Libertadores de casualidad. El club viene construyendo un proyecto hace varios años, mezclando con inteligencia a referentes del club con jugadores traídos del mercado local y regional a precios razonables, más algunos pibes que salieron de la cantera y hoy son titulares. Esa combinación le dio al equipo una identidad clara y la solidez necesaria para competir al más alto nivel continental.
La base del equipo tiene nombres conocidos para la hinchada del Pincha, tipos que entienden lo que significa la camiseta y que le transmiten eso a los más jóvenes. A eso se le sumaron incorporaciones que, sin ser figuras caras ni rimbombantes, encajaron perfectamente en el esquema y le dieron un salto de calidad al plantel. El resultado está a la vista: Estudiantes está a un solo partido de levantar la Copa por quinta vez en su historia.
La final es el premio a un trabajo que no se hizo de un día para el otro. La dirigencia, el cuerpo técnico y los jugadores fueron parte de un proceso que tuvo paciencia y coherencia, algo que no abunda en el fútbol argentino. Según http://www.ole, este Estudiantes es el resultado de un rompecabezas armado con criterio y tiempo, y hoy tiene la chance de coronarse campeón de América.





