El Loco metió a Platense en la final de la Copa Argentina y podría enfrentar nada menos que a Boca Juniors, lo que lo puso en un momento incómodo y divertido a la vez.
Martín Palermo está viviendo un momento especial al mando de Platense. El Loco logró meter al Calamar en la definición de la Copa Argentina y ahora se encuentra ante la posibilidad de cruzarse con Boca Juniors, el club que lo tiene en un lugar muy especial en el corazón. Eso lo puso en una situación de lo más particular: hincha del Xeneize, pero con chances reales de ser el que le corte el sueño.
Cuando le preguntaron por ese cruce posible, Palermo no esquivó la pregunta y mostró los dientes. Dejó en claro que quiere lo mejor para Boca, pero también que en la cancha va a competir a fondo con sus dirigidos. Esa tensión entre el amor por su club y su rol como entrenador rival fue el condimento de una declaración que rápidamente dio vuelta en las redes.
El duelo todavía no está confirmado, pero la sola idea de ver a Palermo frente a Boca en una final ya genera expectativa en el mundo del fútbol argentino.





