El lateral de 33 años repasó su historia de vida en una entrevista a fondo: desde compartir cancha con Lionel Messi en la Selección hasta los momentos más duros que lo llevaron a trabajar de remisero para sobrevivir.
José Luis Gómez tiene 33 años y una historia que vale la pena escuchar. El lateral, que hoy juega en la liga regional de Santiago del Estero, recordó con orgullo haber sido parte de la Selección Argentina en la época en que Messi era el centro de todo. «Puedo decirles a mis hijos que jugué con Messi», dijo, y la frase sola ya dice bastante de lo que significó para él ese momento.
Pero la charla no fue solo fútbol y gloria. Gómez habló sin filtro de los tiempos difíciles: contó que llegó a manejar Uber para llegar a fin de mes y que el miedo lo acompañó más de una vez arriba del auto. «Vivo al día», reconoció, sin vueltas. Y cuando le preguntaron por su mamá, no pudo aguantar las lágrimas. Ese fue el momento más emotivo de la entrevista, donde quedó claro que detrás del jugador hay un tipo que la peleó desde abajo.
Gómez cerró con una frase que resume bastante bien su recorrido: «La vida me enseñó a luchar». Una historia de esas que el fútbol argentino tiene a montones pero que pocas veces se cuentan con tanta honestidad. La información fue publicada por http://www.ole.





