Stefano Di Carlo dejó en claro cuál es el principal objetivo de la dirigencia para la próxima etapa de River: reorganizar la estructura futbolística del club y conformar un plantel capaz de volver a marcar diferencias dentro del campo de juego. En medio del proceso de renovación que atraviesa la institución, el presidente aseguró que la prioridad es recuperar los estándares de competitividad que caracterizan al equipo.
“La cuestión de fondo es ordenar el fútbol de River y construir un equipo con jerarquía que se imponga en la cancha”, sostuvo el dirigente al explicar las decisiones que se tomarán en el próximo mercado de pases. La frase resume la mirada de la conducción sobre un semestre que, si bien tuvo aspectos positivos, estuvo por debajo de las expectativas.
Para Di Carlo, la reestructuración no pasa únicamente por incorporar nombres de peso, sino también por lograr una organización más eficiente del plantel. La intención es contar con un grupo más equilibrado, con futbolistas que puedan sostener un nivel alto de rendimiento y responder a las exigencias de las competencias que afronta el club.
En ese contexto, la salida de numerosos jugadores forma parte de una estrategia más amplia destinada a redefinir el proyecto deportivo. La dirigencia entiende que River necesita recuperar una identidad futbolística clara y volver a construir una base sólida para competir tanto en el ámbito local como internacional.
Las declaraciones del presidente reflejan una postura exigente y alineada con la historia de la institución. En River no alcanza con participar o mantenerse en carrera: el desafío es conformar un equipo con jerarquía, protagonismo y capacidad para imponerse ante cualquier rival, objetivos que marcarán el rumbo de las decisiones que se tomarán en los próximos meses.





