A casi 100 días de asumir como técnico de Boca Juniors, el Vasco Arruabarrena logró levantar los niveles del plantel y mostrar diferencias claras respecto al arranque de su gestión.
Cuando Arruabarrena tomó las riendas de Boca en junio, él mismo fue el primero en reconocer que el momento era complicado. El plantel tenía problemas, los resultados no acompañaban y el ambiente en la Ribera no era el mejor. Sin embargo, en menos de 100 días al frente del equipo, el Vasco logró torcer la historia y mostrar una cara muy diferente del conjunto xeneize.
Lo llamativo es que el técnico no tuvo grandes incorporaciones para lograrlo. Con prácticamente los mismos jugadores que había encontrado al llegar, Arruabarrena fue acomodando piezas, recuperando futbolistas que estaban en baja y generando un clima de trabajo que se terminó notando en la cancha. La mejoría fue progresiva pero constante, y hoy Boca luce bastante más sólido que en aquellos primeros días turbulentos.
El proceso no fue sencillo ni de un día para el otro, pero los números y las actuaciones del equipo en este período muestran una tendencia positiva que ilusiona a los hinchas de Boca. La información fue publicada por http://www.ole.





