Las declaraciones de Stefano Di Carlo reflejan una fuerte autocrítica hacia el presente de River Plate. Aunque reconoció que el equipo logró objetivos parciales importantes, como alcanzar una final y mantenerse competitivo en el plano internacional, consideró que esos resultados no alcanzan para satisfacer las exigencias históricas del club. Por eso definió el semestre como “correcto pero mediocre”, una frase que rápidamente generó repercusión entre los hinchas y el ambiente futbolístico.
El presidente sostuvo que el contexto en el que asumió el cuerpo técnico era complejo, marcado por cambios profundos y un rendimiento irregular del plantel. En ese sentido, valoró el trabajo realizado por el entrenador y su capacidad para mantener al equipo en competencia pese a las dificultades. Sin embargo, remarcó que en River los resultados deben ir acompañados de un nivel futbolístico acorde a la magnitud de la institución.
Di Carlo también apuntó directamente a las falencias del plantel, al señalar que varios futbolistas estuvieron por debajo de las expectativas durante gran parte de la temporada. Según explicó, esa falta de rendimiento obligó en varios momentos a recurrir a jugadores juveniles para sostener la estructura del equipo. La dirigencia considera que las correcciones realizadas en los últimos mercados de pases no produjeron la mejora esperada.
Como consecuencia de ese diagnóstico, River afrontará una profunda reestructuración. El mandatario confirmó que alrededor de 15 jugadores dejarán el club durante el próximo mercado de pases, en una decisión que ya había sido analizada antes de la final de la temporada. El objetivo será reducir el tamaño del plantel y concentrar los recursos en menos incorporaciones, pero de mayor jerarquía.
Las palabras de Di Carlo marcan un punto de inflexión para River. Lejos de conformarse con haber sido competitivo, la conducción entiende que el club debe volver a pelear y ganar títulos de manera sostenida. La autocrítica pública del presidente busca dejar en claro que el semestre estuvo lejos de los estándares históricos del Millonario y anticipa un mercado de pases que podría ser uno de los más movidos de los últimos años.





